Fue un día
de encuentros
me encontré
con un susurro
perdido en mi pelo
en el que me decías te quiero
me encontré con tu sonrisa
perdida en el recuerdo
de mi retina y me tropecé
con una caricia pérdida
en mi alma desnuda.
Porque aunque hoy
no estés
tú siempre estás.
Imagen tomada de Internet.






